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raíz de la revisión del Contrato Colectivo de Trabajo que
rige las relaciones laborales entre el Instituto Mexicano del Seguro Social
(IMSS) y el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS),
que tuvo lugar el pasado 15 de octubre, el director de la institución,
Juan Molinar Horcasitas ocultó información a la opinión
pública y a los órganos de gobierno del Instituto, ya que
en el informe sobre dicha revisión omitió hablar del convenio
celebrado con el sindicato en materia de régimen de jubilaciones
y pensiones
A
raíz de la revisión del Contrato Colectivo de Trabajo que rige las relaciones
laborales entre el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y el Sindicato
Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), que tuvo lugar el
pasado 15 de octubre, el director de la institución, Juan Molinar Horcasitas
ocultó información a la opinión pública y a los órganos de gobierno del
Instituto, ya que en el informe sobre dicha revisión omitió hablar del
convenio celebrado con el sindicato en materia de régimen de jubilaciones
y pensiones.
Efectivamente, como se puede observar por las distintas entrevistas periodísticas
y el informe dado al Consejo Técnico por este funcionario, jamás se hace
referencia a la existencia de un convenio que constituye según parece,
el tema central de dicha negociación.
Como funcionario público Molinar debió actuar con transparencia, más aún
cuando dicho convenio exclusivamente estuvo firmado por él y el Secretario
General del Sindicato, Valdemar Gutiérrez Fragoso. De ahí se desprende
una evidente complicidad en una maniobra que en el caso de un servidor
público federal lo hace sujeto a una responsabilidad legal. Por ello,
más allá de que se deslinden las sanciones correspondientes, Molinar debe
brindar un informe detallado a la opinión pública, a los trabajadores
del IMSS y a los órganos de gobierno de dicha institución, exhibiendo
los documentos firmados y explicando su objetivo y argumentación.
Esta situación implicó no solamente el silencio del funcionario, sino
también del representante de los trabajadores y del titular de la Secretaría
del Trabajo y Previsión Social, Javier Lozano, quien aparece, según información
pública, como testigo de dicho convenio, y quien seguramente ordenó la
cancelación de la ceremonia que tradicionalmente concluye la revisión
del contrato colectivo que ampara a casi 350 mil trabajadores.
En caso de concretarse la información pública que ha venido circulando,
(La Jornada, 3 de noviembre 2007), este acuerdo abriría las puertas para
que el gobierno federal espurio, vía el Secretario del Trabajo, decidiera
cuestiones fundamentales para el futuro de los trabajadores y del propio
IMSS, y se concretaría la propuesta que mantienen los regímenes neoliberales
del PRIAN de convertir el régimen de pensiones en un fondo de ahorro,
en el que solo los trabajadores aportan, pero eso sí, a un fondo administrado
por las Afores y bajo las reglas que la institución/gobierno fije, esto
es, los montos y los tiempos en que los trabajadores RECIBIRIAN LOS FONDOS
QUE ELLOS MISMOS APORTARON.
El contenido del convenio tiene una trascendencia fundamental. Y la estrategia
de autoridades y líderes sindicales de pactarlo en lo “oscurito” lo que
hace es confirmar que están dispuestos a cambiar el régimen de seguridad
social solidaria y de pensiones y jubilaciones a como dé lugar y al costo
que sea. Por ello, es urgente que los trabajadores del IMSS respondan
a esta agresión y que la sociedad demande de los funcionarios públicos
TRANSPARENCIA Y RENDICION DE CUENTAS, esto es lo mínimo que los ciudadanos
debemos exigir.
Las mentiras del director general del IMSS también causan sospechas respecto
a su proyecto para la institución prestadora de servicios de salud más
grande del país. Hemos advertido contra la clara intención del gobierno
de derecha de avanzar en el debilitamiento de sistema público de salud
y abrirle la puerta al sector privado. En esta perspectiva el IMSS es
la pieza clave. |